domingo, 30 de noviembre de 2014

El retorno de los dragones. Crónicas de la Dragonlance I

Es curioso cómo cambia la visión de un libro con el paso del tiempo, pero así es la Literatura y la vida: cosas que nos fascinaron en su momento, y que con el paso del tiempo ya no nos parecen tan relevantes, y viceversa. 


Leí por primera vez El retorno de los dragones hace veinte años. Recuerdo que me gustó mucho y que recurrí a él cansado de esas largas descripciones del paisaje que me brindaba La comunidad del anillo. Claro, tenía quince años y en esa época lo que buscaba en un libro eran batallas, combates, dragones, conjuros..., en resumen, acción. Y precisamente, esas primeras páginas de El Señor de los Anillos no eran todo lo movidas que necesitaba mi ansia lectora. Pero antes de continuar con esta reflexión, repasemos algunos datos sobre esta obra.


El retorno de los dragones es la primera parte de la trilogía Crónicas de la Dragonlance. Esta edición fue publicada en España en 1994 por la editorial Timun Mas. La versión original en inglés es de 1984 y lleva como título Dragons of Autumn Twilight. La traducción española se debe a Tere Casanovas y es muy correcta. Esta edición de bolsillo que comentamos tiene 479 páginas y en su tiempo tenía un precio que no llegaba a las 1.000 pesetas.


La ilustración de la cubierta es de John Rosenfeldt y en ella aparecen tres de nuestros héroes (Tanis, el semielfo, Goldmoon y Sturm Brightblade) junto a un dragón rojo de fondo (Ember o Pyros, según queramos llamarle). En mi opinión están muy bien logrados.


El autor, o mejor dicho, los autores de esta trilogía son Margaret Weis y Tracy Hickman. Hace tiempo leí que cómo se explica esto de que el autor sean dos personas: ¿uno aporta el argumento general y el otro redacta?, ¿cada uno concibe un capítulo?, ¿uno escribe y el otro corrige y supervisa?

En una entrevista a Wizards of The Coast los autores dijeron que Hickman era mejor en la escritura sobre los personajes buenos y Weis era buena en la escritura sobre los personajes oscuros. Eso tampoco nos aclara mucho.


Volviendo a la idea inicial, decía que con quince años me gustó mucho el libro y dejé a medias El Señor de los Anillos, mientras compraba y continuaba el resto de esta trilogía de la Dragonlance. El caso es que durante esos años preferí y defendí esta trilogía a la de Tolkien. Hoy en día, veinte años más tarde, después de leer mucha literatura y después de volver a leerla, uno no opina lo mismo. ¿Es que ha envejecido mal y Tolkien no? Seguramente no sea así. Probablemente, El retorno de los dragones sea solamente una entretenida novela de aventuras, mientras que El Señor de los Anillos es una obra maestra de la literatura universal.


Ya hemos dicho que la traducción es muy buena, aunque al corrector se le escaparon varios errores, sobre todo en la ausencia de tildes: algunas palabras agudas a las que se le olvida ponerlas y, sobre todo, en el pronombre él, que cuando va en mayúscula nunca se la ponen.

No es necesario contar el argumento, pues es ampliamente conocido. Y si aún no lo has leído, te animo a que lo hagas, ya que, a pesar de lo dicho, es la primera novela que se escribió sobre el mundo de la Dragonlance y es muy superior a otras que han salido últimamente de distintos autores sobre este universo.

En cuanto a la dificultad para encontrar esta edición de bolsillo en la actualidad es fácil, y además a un precio bajo. En distintas páginas de segunda mano puedes encontrar ejemplares desde 2 a 8€.



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