domingo, 17 de diciembre de 2017

Cuando el mundo es un pañuelo

Hoy no traigo una reseña. Hoy escribo porque me ha pasado una cosa sorprendente y, simplemente, quería contarla. Quién sabe, lo mismo a alguno de vosotros le ha pasado algo parecido o sirve para que alguien se anime. Vamos allá:

Yo empecé a jugar a rol en 1994. El primer juego de rol que leí fue Aquelarre, de mi amigo Manolo. Al poco, me compré mi primer juego de rol; por tener distintas ambientaciones, escogí La Llamada de Cthulhu. Pronto vinieron más, como El Señor de los Anillos o Advanced Dungeons & Dragons.

Sin embargo, había un juego que empezaba a llamarnos la atención, aunque no lo encontrábamos en la librería donde adquiríamos nuestro material rolero. Este juego era Mutantes en la Sombra, que tenía muy buenas críticas en las revistas de la época.

Cansado de esperar, me decidí a comprarlo por correo. Seleccioné una tienda de las que venían en las revistas (mis amadas revistas) y llamé por teléfono. Yo creo que esto fue en 1994 o 1995. Tenía entonces unos 15-16 años.

Cuando llegó el paquete y lo abrí, esto es lo que vi.




La ilustración de la cubierta me encantaba, aunque más tarde descubriría que la portada original era distinta, la del interior. Esta portadilla o sobrecubierta se creó a finales de 1993 y se utilizó para cubrir los ejemplares que aún les quedaban a la venta. El objetivo de esta cubierta con solapas era mejorar la imagen del producto, y es que la portada original de Roberto Landeta había recibido distintas críticas. Esta nueva portada era de José Antonio Tellaeche Isusi, quien además se iba a hacer cargo de Ludotecnia al cabo de un año.

El caso es que como esta es la portada que yo conocí, siempre le he tenido mucho cariño.

Mutantes nos encantó, y le dimos mucha caña, la verdad. Además del trasfondo del juego, Mutantes en la Sombra nos permitía una cosa que no tenían el resto de juegos: jugar en el PRESENTE.

Pero pasaron los años. Recuerdo que en torno a 1999 me vi en la necesidad de vender algunos juegos de rol. Años después me he arrepentido, evidentemente, pero entonces tenía 19-20 años y junto a los juegos de rol había otra necesidad: salir los fines de semana y las chicas. De todas formas, solo iba a vender unos manuales o suplementos… y es que muchos eran INTOCABLES.

Mutantes, por ejemplo, era uno de los que vendí. Pero lo hice porque tenía truco. Se lo vendí a Manolo, con el que pasaba muchas horas. Siempre podría pedírselo para dirigir una partida, y eso sin contar que como jugábamos en mi casa Mutantes se podía quedar en mi estantería días y días sin ningún problema. O sea, que conseguí el dinero y Mutantes, prácticamente, seguía en mi casa.

Pero el destino nos tenía reservado una mala jugada, y es que años después los padres de Manolo se mudaban de ciudad. Aunque el contacto nunca lo hemos perdido, Manolo se fue a Córdoba (y el Mutantes también, claro).

Los años pasaron, Manolo creció y, es ley de vida, él también se vio en la necesidad de vender algunos juegos. Mutantes fue uno de ellos, y esa fue la última vez que lo vimos.

Por supuesto que los dos nos hemos arrepentido de esta decisión. Años después, tanto uno como otro hemos buscado un nuevo Mutantes, pero se nos ha resistido. Además de que no hay muchos a la venta, los que hay suelen ser caros y, encima, no están en muy buen estado. Pero sobre todo, lo que no hay es ninguno con la dichosa sobrecubierta que yo conocí y que me enamoró.

Manolo se cansó de buscar y terminó imprimiendo un pdf que hay por la red; yo también tengo ese pdf, pero he seguido esperando.

Hasta hace un mes, cuando encuentro uno en Wallapop con la mencionada portadilla y a un precio que parece una estafa (20 €). Rápidamente me pongo en contacto con el comprador y ese Mutantes llega hasta aquí, desde Sabadell.

Como podéis suponer, cuando lo abro la alegría es inmensa. Para los años que tiene, está bien conservado. La vista y mis manos recorren cada detalle del manual y, por supuesto, de la sobrecubierta. Me encanta esa ilustración: la mirada del hombre, el puro, la cicatriz en la mejilla…

La cicatriz en la mejilla. No sé, lo recuerdo todo perfectamente, pero en mi cerebro hay algo que no encaja. De todas formas, mi mujer me llama y tengo que dejar el libro.

Días después, ahora con más tiempo, vuelvo a él intrigado. Había algo que me había descuadrado y no es otra cosa que la cicatriz en la mejilla. La recuerdo exactamente así, pero en lo que hace veinte años no había reparado es que la cicatriz no está dibujada, sino marcada.

Detalle de la "cicatriz" en la mejilla.


En efecto, si pasas la yema de los dedos notas una especie de hendidura. ¡Qué detalle más curioso tuvieron los de Ludotecnia! Pero espera, seamos realistas: ahora que lo pienso, no me imagino a los de Ludotecnia arañando mil y pico sobrecubiertas para dejar ese detalle. Esto es muy raro.

Un pensamiento se apodera de mí: ¿acaso este ejemplar que tengo entre mis manos es mi antiguo manual? No puede ser tanta CASUALIDAD, pero el caso es que esa cicatriz la recuerdo con total claridad. Una cicatriz que ya empiezo a llamar “arañazo”…

Rápidamente, me pongo en contacto con Sendel, de Tesoros de la Marca, que tiene a la venta otro Mutantes con sobrecubierta (el único que actualmente he encontrado a la venta). Le explico la situación y él, tan solícito como siempre, mira la portadilla y me dice lo que yo ya me empiezo a imaginar: su ejemplar no tiene ese arañazo en la mejilla.

No puede ser, tanta casualidad no existe. Necesito una prueba más. Me pongo en contacto con José Antonio Tellaeche, el autor de la ilustración, le explico la situación y le mando unas fotos.

Y me responde lo que yo ya espero, aunque me resisto a creer: que la ilustración original no contemplaba esa cicatriz; que, seguramente, se deba a un arañazo que recibió ese ejemplar en concreto.

La cosa está clara: este ejemplar que acabo de comprar es el mío, el que yo compré a mediados de los noventa y con el que tanto jugamos.

Un ejemplar que, por pura casualidad, ha viajado por varias ciudades de España y ha tenido distintos dueños. En definitiva, un libro – mi libro – que después de tantos años vuelve a casa por Navidad, con su legítimo dueño, el que no tenía que haberlo dejado marchar.

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13 comentarios:

  1. De muy pocas cosas me he desprendido...y de todas me arrepiento ... Afortunadamente no ha habido necesidad y el espacio está (aunque empieza a ser momento de parar el ritmo que ya son casi 30 tacos coleccionando).
    Me arrepiento más de cosas que en su momento tuve en mis manos y dejé en la estantería y ahora no hay manera de conseguir -ese Marvel saga-
    Me alegro que haya vuelto al redil... Nunca fuimos mucho de Mutantes...

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  2. El manual que es como el Anillo Único que busca volver a las manos de su dueño... ;)

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  3. ¡Brujería! ¡Brujería del peor tipo!

    Como molan estas anécdotas.

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  4. Sí, desde luego era para compartirlo. No sientes curiosidad de por qué manos ha pasado concretamente?

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  5. Una historia de justicia poética!
    Solo me he desprendido de un juego de rol: Vampiro. Lo regalé porque no me llamó (no me arrepiento, debo decir).
    Una gran anécdota!

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  6. Genial Anécdota.
    Pues yo puedo contarte que después de unos 22 años he encontrado hoy en mi casa haciendo limpieza de un armario, la guía básica de mutantes firmada por José Félix Garzón, el catalogo Charlie 91, el anuario Kaufmann, la guía Heracles y los números 2 y 4 de asuntos internos.
    Es una pena que no encuentre la pantalla y sueños turcos, además también tenía la segunda edición de mutantes, creo que mi querida madre tiro a la basura en alguna limpieza lo que me falta.
    Debido a este hallazgo de hoy, he estado buscando información sobre que fue de ludotecnia y José Félix y así he encontrado tu blog.
    Felicitarte por estos artículos sobre rol que están geniales y me han traído bastante nostalgia después de tantos años.
    Un saludo

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    1. Gracias a ti por leer y comentar, qué duda cabe. Pero ahora que has rescatado esos libros del olvido es hora de preparar una partida, ¡Como en los viejos tiempos!

      Antonio: Tendré en cuenta lo del nombre, aunque mejor creo que mejor no vendo nada más que luego me conozco ;-)

      Moi: Estoy en ello, por lo pronto el vendedor me ha confirmado que lo compró junto con un pack de libros a alguien de Granada o Córdoba, no recuerda exactamente.

      Gracias a todos por comentar.

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  7. Eso te pasa por no poner tu nombre como exlibris dentro... Al menos, te hubieras ahorrado unas llamadas... ;)

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  8. Como comentario aparte, rolero adicto y aficionado a todo lo que lleve dados, he de criticar el tema de las ventas de 2 mano, no a la venta entre particulares sin más, me refiero al afan de lucro de muchos NO aficionados ni amantes de esto que con suerte recibir o caer en sus manos libros de rol en mal estado, buscando un minuto por la red creen que han dado con un "incunable" y sobrevaloran lo que tienen anunciando libros de JOC internacional como si fueran de la biblioteca nacional. Yo compro muchos artículos de 2 mano, pero nunca libros, y menos con anuncios escuetos y minimalistas. Si de verdad quieres pedir 100€ más portes por un SDLA de JOC con las cubiertas machacadas y hojas marcadas ten la decencia al menos de no usar un movil de hace 8 años para fotografiarlo y aporta detalles.

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    1. Estoy de acuerdo, pero esa gente se tira sin vender el libro años y años, porque cualquiera que compare un poco rápidamente comprueba que es una barbaridad.

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  9. ¡¡Espectacular anécdota!! Ya es casualidad que volviera a tus manos el mismo ejemplar que un día fue tuyo tantos años después. Yo tengo el Mutantes 1ºEd verde y desconocía la existencia de esa portada alternativa (que me gusta más que la original aunque ésta tampoco me desagrada).
    En cuanto a la venta de libros (y especialmente de Rol) opino humildemente que nunca hay que recurrir a ella a menos que sea por necesidad extrema, porque luego suele ser muy difícil recuperarlos.
    ¡¡Enhorabuena y a disfrutar de la joya!! (uno de mis juegos favoritos por la ambientación que por desgracia yo nunca llegué a disfrutar oorque no llegó a enganchar a mi grupo nunca)
    Un saludo,
    Mad Baron

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    1. Pues sí, a no ser que no te guste NADA de NADA el juego o suplemento, es mejor no desprenderse de él porque con el tiempo es muy probable que uno quiera recuperarlo.

      Con respecto a la portada, la portada verde está, lo único que tiene es una sobrecubierta con solapas con otra ilustración.

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